
Más del 60 % de los meteoritos recuperados en el mundo han sido hallados en un solo lugar. La explicación no es astronómica, sino geográfica y climática. Los meteoritos en la Antártida no caen allí con mayor frecuencia, pero las condiciones extremas del continente los preservan y concentran, según científicos de agencias espaciales y universidades.
Table of Contents
60% de los meteoritos que llegan a la Tierra se encuentran en la Antártida
| Dato clave | Detalle |
|---|---|
| Proporción global | Más del 60 % de los meteoritos recuperados provienen de la Antártida |
| Condición clave | Preservación por frío extremo y baja humedad |
| Zonas críticas | “Zonas de varamiento” en hielo azul |
Por qué los meteoritos no caen más en la Antártida
Desde el punto de vista astronómico, los meteoritos impactan la Tierra de manera aleatoria y proporcional a la superficie del planeta. No existe evidencia científica de que la Antártida reciba más impactos que otros continentes.
“La diferencia está en la tasa de conservación, no en la tasa de caída”, explicó Ralph Harvey, geólogo de la Universidad Case Western Reserve, en declaraciones recogidas por la NASA.
En regiones templadas, los meteoritos se erosionan, se oxidan o quedan cubiertos por vegetación y actividad humana. En la Antártida, esos procesos son mínimos.
El papel del hielo azul y las “zonas de varamiento”
Una de las claves científicas son las llamadas zonas de hielo azul, áreas donde los fuertes vientos eliminan la nieve superficial y exponen hielo antiguo. Allí, los meteoritos quedan visibles sobre la superficie.
El flujo lento de los glaciares transporta meteoritos caídos miles de años atrás hacia estas zonas. Cuando el hielo se sublima, las rocas espaciales quedan concentradas en áreas relativamente pequeñas.
Una ventaja visual decisiva para los científicos
El contraste cromático es otro factor determinante. La mayoría de los meteoritos son oscuros, metálicos o carbonáceos, lo que los hace fácilmente identificables sobre el fondo blanco o azul del hielo.
“En la Antártida, un meteorito puede verse a cientos de metros de distancia”, señaló la Agencia Espacial Europea en un informe técnico sobre campañas de recolección.
Esta visibilidad ha permitido búsquedas sistemáticas, algo casi imposible en suelos rocosos o boscosos.
Expediciones científicas y valor para la investigación
Desde 1976, el programa Antarctic Search for Meteorites (ANSMET), financiado por la NASA y la National Science Foundation de Estados Unidos, ha recuperado más de 25.000 muestras.
Estos meteoritos permiten estudiar la formación del sistema solar, la composición de asteroides y, en algunos casos, materiales procedentes de la Luna y Marte.
“Cada meteorito antártico es una cápsula del tiempo”, afirmó Meenakshi Wadhwa, científica planetaria de la Universidad Estatal de Arizona, citada por Nature.
Impacto del cambio climático y nuevas búsquedas
Investigaciones recientes advierten que el calentamiento global podría reducir las zonas de hielo azul, afectando la preservación futura de meteoritos. Un estudio publicado en Nature Climate Change estima que hasta el 75 % de los meteoritos superficiales podrían perderse en los próximos siglos.
Ante ese riesgo, científicos utilizan imágenes satelitales e inteligencia artificial para identificar nuevas zonas de concentración antes de que desaparezcan.
Mirada final
La Antártida no atrae meteoritos desde el espacio, pero sí los conserva como ningún otro lugar del planeta. Para los científicos, el continente blanco sigue siendo un archivo natural único, cuya protección y estudio se vuelven cada vez más urgentes.
FAQs: Por qué el 60% de los meteoritos que llegan a la Tierra se encuentran en la Antártida
¿Los meteoritos antárticos son diferentes a los de otros lugares?
No en origen, pero suelen estar mejor conservados.
¿Se puede visitar estas zonas?
Solo científicos autorizados participan en expediciones, bajo estrictos protocolos ambientales.
¿Hay meteoritos grandes en la Antártida?
La mayoría son pequeños fragmentos, aunque algunos superan varios kilogramos.






